jueves, 27 de septiembre de 2012

Life

De esos días que te levantas bien, con el pie derecho, con una sonrisa en la cara pero me paro a reflexionar sobre mi misma, y sobre los cambios en mi vida. Supongo que ahora toca uno bastante fuerte pero yo, en esencia, íntegramente yo, sigo siendo la misma de siempre, he de decir que con algún que otro palo más pero la misma.
Durante este tiempo he logrado desenmascarar a los enemigos más traidores, a abrir los ojos y aprender a levantarme cada mañana gritando que Me amo y que la vida son dos días y hay que darse un buen atracón para comerse el mundo, también he aprendido, bueno más bien recalcado, que mis principes azules no son tan principes, son los gilipollas que escuchen buena música y que me sepan cantar con una guitarra al hombro. También sé que mis amigas no sólo me ayudan a base de consejos y de frases típicas como un ''no te ralles tia'' o ''yo te entiendo'' sino que a veces viene bien que te den una buena bronca para abrir los ojos o despejarse con unos chupitos de tequila. También sé que quien se ha ido para no volver me echa de menos al igual que yo, pero que siempre habrá una estrella que estará ahí para iluminarte.
Bueno, tras hacer balance de todo lo que he podido pasar, aprender o sufrir toca enfrentarse a nuevos retos y nueva vida y aunque no nos vayan a poner todo en bandeja, siempre debemos secar las lágrimas sonreir y ganar la batalla. Una batalla a la que llaman vida.

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